Siente el ansia de escribir la necesidad de garabatear con
palabras un papel cuando el alma pugna por expresar lo sentido y no descrito.
Perciben esas mismas palabras el empuje de un deseo cuando ni la boca es
suficiente para acallar lo que el corazón grita. Y así es como me lanzo al
mundo del papel sin papel, de la ventana sin paisaje, de la cima sin vistas:
con un teclado hecho de mis letras, las acumuladas durante una vida; las mismas
que van a guiar mi locura. Una locura forjada desde mi experiencia y mi
criterio, desde mi silencio y mi prudencia, desde mi voz y mi pasión, también
desde mi necesidad de entender, de comprender, de saber y de conocer, desde mi
tolerancia y, por qué no, mi intransigencia. Una locura llamada “así escribo,
así siento, así soy”. No es la primera vez, ni la segunda, ni sé si habrá una cuarta.
Pero ahora estoy aquí y quiero hacerlo.
Huiré de apriorismos, no quiero condicionarme ni condicionarte
a ti, que me haces el inmenso favor de leerme. Sólo quiero ser feliz por un
momento -ese breve lapso que va de la idea a la palabra, del sentimiento a su
expresión- y, si es posible, ser origen de tu sonrisa. No busco nada más,
porque no hay nada más, sólo dar y darse.
Creo en el compartir, en el co-crear, en el colaborar y en
el congeniar…creo en el co-mundo. Creo en la Unicidad (ya hablaremos de eso
otro día). Somos más de lo que creemos ser, pero mucho menos de lo que podemos
llegar a ser. Nos pasamos la vida a la carrera, recogiendo testigos que otros
nos ceden y que nosotros pasamos a nuestro relevo. Y así un día tras otro, tras
otro, tras otro...hasta que ya no hay más relevos, ni más testigos, ni más nada.
Y puede, sólo puede, que un segundo antes de que todo acabe, el destello más
fugaz de la última luz nos pregunte “¿por qué no lo hiciste?”, “¿por qué no
hice el qué?”, contestaremos…”¿por qué sentiste y no me lo contaste?”,
responderá triste la Vida. Bajaremos la mirada y callaremos para siempre, sin saber
replicar.
Para poder tener una respuesta en ese momento y en cualquier
otro, es para lo que nace este espacio. Un atril de vida, un humilde escritorio
de sencillas intenciones que recorrerá, de vez en cuando, el camino que me ha
traído hasta aquí, para poderlo compartir contigo.
Joer, que verso que tienes xato. Seguiremos asomándonos a esta ventana del sentir.
ResponderEliminarEso de "ventana del sentir" m'ha llegao, company! ;)
EliminarEncantat de llegir-te, Sir Jor. Sempre és un plaer, ara estic convençut que encara ho serà més.
ResponderEliminarEspero, si més no, aportar bons "momentillus", Xavs! Gràcies pel teu comentari
EliminarM'ha encantat llegir-te. Gràcies per dibuixar un somriure en el meu rostre. T'animo a seguir escribint i creant en aquest "atril de vida". Ja fa temps que t'ho dic!!! Endavant!! Esperant amb ganes el proper post!! 😙
ResponderEliminar