viernes, 9 de septiembre de 2016

Día 1. Dar y darse.

Siente el ansia de escribir la necesidad de garabatear con palabras un papel cuando el alma pugna por expresar lo sentido y no descrito. Perciben esas mismas palabras el empuje de un deseo cuando ni la boca es suficiente para acallar lo que el corazón grita. Y así es como me lanzo al mundo del papel sin papel, de la ventana sin paisaje, de la cima sin vistas: con un teclado hecho de mis letras, las acumuladas durante una vida; las mismas que van a guiar mi locura. Una locura forjada desde mi experiencia y mi criterio, desde mi silencio y mi prudencia, desde mi voz y mi pasión, también desde mi necesidad de entender, de comprender, de saber y de conocer, desde mi tolerancia y, por qué no, mi intransigencia. Una locura llamada “así escribo, así siento, así soy”. No es la primera vez, ni la segunda, ni sé si habrá una cuarta. Pero ahora estoy aquí y quiero hacerlo.

Huiré de apriorismos, no quiero condicionarme ni condicionarte a ti, que me haces el inmenso favor de leerme. Sólo quiero ser feliz por un momento -ese breve lapso que va de la idea a la palabra, del sentimiento a su expresión- y, si es posible, ser origen de tu sonrisa. No busco nada más, porque no hay nada más, sólo dar y darse.

Creo en el compartir, en el co-crear, en el colaborar y en el congeniar…creo en el co-mundo. Creo en la Unicidad (ya hablaremos de eso otro día). Somos más de lo que creemos ser, pero mucho menos de lo que podemos llegar a ser. Nos pasamos la vida a la carrera, recogiendo testigos que otros nos ceden y que nosotros pasamos a nuestro relevo. Y así un día tras otro, tras otro, tras otro...hasta que ya no hay más relevos, ni más testigos, ni más nada. Y puede, sólo puede, que un segundo antes de que todo acabe, el destello más fugaz de la última luz nos pregunte “¿por qué no lo hiciste?”, “¿por qué no hice el qué?”, contestaremos…”¿por qué sentiste y no me lo contaste?”, responderá triste la Vida. Bajaremos la mirada y callaremos para siempre, sin saber replicar.

Para poder tener una respuesta en ese momento y en cualquier otro, es para lo que nace este espacio. Un atril de vida, un humilde escritorio de sencillas intenciones que recorrerá, de vez en cuando, el camino que me ha traído hasta aquí, para poderlo compartir contigo.

5 comentarios:

  1. Joer, que verso que tienes xato. Seguiremos asomándonos a esta ventana del sentir.

    ResponderEliminar
  2. Encantat de llegir-te, Sir Jor. Sempre és un plaer, ara estic convençut que encara ho serà més.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero, si més no, aportar bons "momentillus", Xavs! Gràcies pel teu comentari

      Eliminar
  3. M'ha encantat llegir-te. Gràcies per dibuixar un somriure en el meu rostre. T'animo a seguir escribint i creant en aquest "atril de vida". Ja fa temps que t'ho dic!!! Endavant!! Esperant amb ganes el proper post!! 😙

    ResponderEliminar